boyhoodGoRevolt

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Hace un par de noches finalmente tuve el placer de ver la película más reciente del maestro Richard Linklater, Boyhood, me confieso fan del director aunque no he visto todas sus películas, cómo olvidar su película de culto Slacker o las animadas con rotoscopio Waking Life y A Scanner Darkly, Linklater es de esos directores que han logrado sobrevivir en Hollywood por sus ideas, a principios de los noventas fue quien dio inicio al movimiento de Cine Independiente en Estados Unidos con Slacker, la cual fue seleccionada para su preservación por la National Film Registry.

Con Boyhood Linklater ha logrado lo que nadie había logrado en toda la historia del cine, filmar durante 12 años con el mismo elenco y así captar los cambios físicos y emocionales de los personajes en la historia, cualquiera que no ha visto la película podría pensar que es otra película más sobre alguna familia disfuncional gringa, esto no es verdad, realmente no somos tan distintos, como seres humanos tenemos los mismos miedos, los mismos problemas, compartimos las mismas etapas de la vida, claro hay excepciones, pero compartimos el mismo viaje. Cualquier parecido con la realidad es pura concidencia. Los films de Linklater tienen siempre algo de filosófico, sus dialogos son inteligentes, profundos, y muchas veces nos hacen detenernos y pensar sobre las situaciones que nos rodean.

En Boyhood se ven reflejados los problemas que cualquier familia de clase media puede enfrentar, un divorcio, la lucha por sacar a los chicos adelante, un nuevo amor y una nueva decepción con un esposo alcohólico, regresar a la universidad, la confusión de los hijos ante nuestras nuevas parejas, la sexualidad, los cambios.

Boyhood es una fuerte candidata al Oscar por mejor película del 2014 y un film muy recomendable, fuera del Mainstream superficial y repetitivo de Hollywood, una película humana, de esas pocas que logran tocarnos, algo que el cine gringo ha perdido hace mucho tiempo. El Soundtrack trae algunas bandas como los Flaming Lips y Arcade Fire.