zoeGorevolt2014
Después de una larga espera de más de dos años,  finalmente pude ver en vivo a la gran banda mexicana Zoé.

El grupo que ya cuenta con más de 20 años en escena y un largo recorrido en el mundo del Rock & Roll visitó por segunda vez nuestro país, desde su primer disco titulado Zoé pudimos darnos cuenta de lo interesante del proyecto, rock con beats electrónicos y letras poéticas, el primer sencillo que escuchamos fue ¨Deja te conecto¨, una rola pegajosa que nos recordaba las noches de desvelos y alcohol que padecimos.

El concierto estuvo muy bien organizado, poca gente, lo cual siempre se agradece, público en su mayor parte adolescente y alguno que otro treintañero nostálgico, no tuvieron telonero, la cita fue a las ocho de la noche, tras dos horas de espera y exactamente a las 10:10, aparece sigilosamente la banda en el escenario y saluda, la espera había terminado.

La rola de apertura fue ¨No hay Dolor¨ lo cual presagiaba una buena noche, el show de luces así como el audio fueron de Alto Nivel, los chavos de las consolas hicieron un excelente trabajo, luces strobo, animaciones geométricas en 3D, psicodelia, un impresionante despliegue visual en las 3 pantallas que hasta el más pintado hubiera alucinado con ese delicioso festín para los sentidos. El grupo se mostró seguro y afinado, elegante en el escenario, sin aspavientos, un show de gran calibre, realmente valió la pena la espera.

Yo me encontraba hasta atrás, en las gradas, hipnotizado.

Entre las nuevas versiones pudimos escuchar ¨Últimos Días¨ en una versión más Industrial, más Techno, otra de las nuevas versiones fue ¨No me Destruyas¨, no había escuchado la versión eléctrica de ¨Labios Rotos¨, honestamente me pareció mejor que la del MTV Unplugged, para finalizar la noche tocaron ¨Love¨.

Desde lejos pude observar como un padre y su hija adolescente no pararon de rockear en todo el concierto, visiones y sensaciones como estas son las que más disfruto cuando una banda se presenta en vivo, ni hablar de las hermosas seguidoras y la chica pelirroja que no paraba de contar cuando León Larregui le dio la mano en el 2012, y el olor a Canela en los baños del Hotel, ese dulce olor (como en la casa de María) me hizo recordar buenos tiempos. Una excelente experiencia visual y musical muy recomendable, ahora solo queda esperar que se repita pronto.