El martes regresé de mi primer viaje a París, después de un viaje de más de 12 horas con escalas en el aeropuerto de Schipol en Amsterdam y en Ciudad de Panamá creo que he completado mi sueño de conocer esta hermosa ciudad.

Siempre tuve una deuda pendiente con París, todos los lugares e historias que leí en los libros, mis héroes favoritos , Gómez Carrillo, Julio Cortázar, Baudelaire, Rimbaud, Modigliani.

Visité sus tumbas, fui al cementerio de Montparnasse y Pére – Lachaise, recorrí Belleville siguiendo los pasos de la Maga, fui a Montmartre y a los jardines de Luxemburgo con la  impresionante fuente Médicis en honor a la princesa María, encontramos la legendaria calle Monsieur Le Prince y el Pont Neuf, también el Pont des Arts,  nos tomamos unas cervezas en algún bar perdido en la calle Quincampoix, fuimos felices escuchando flamenco francés y finalmente encontramos el Point Ephémére en el canal San Martin, todo un placer para un día domingo.

Esta ciudad está llena de monumentos y museos, también visitamos el Louvre, la Tour Eiffel, el Centro Pompidou, tomamos el Metro y nos fuimos al Barrio Latino que actualmente no es más que una sombra de lo que leí en los libros.

La vida en París puede ser muy tranquila en algunos Arrondisements, en Saint- Germain des Prés y Montparnasse por ejemplo se puede ver a las personas tranquilamente en las Brasseriés tomando sus cafés , también hay otras zonas con más movimiento y menos Glamour como la estación de la Gare du Nord. Honestamente puedo decir que lo que más me gustó de París fueron sus parques y jardines, el parque de La Villette, el de Belleville, los Jardines de Tullerias, los jardines del Palacio Real, también pudimos encontrar algunos pasajes antiguos como la Galeríe Vero-Dodat, que nos hicieron retroceder en el tiempo e imaginarnos cómo fueron las otras épocas en París.

Otra de las razones por las cuales también quise ir a París fue para encontrar al  Hada Verde (La feé verte) del Absinthe, la bebida legendaria, realmente fue toda una aventura encontrarla, pero al final me hice con mi botella de Absente y seguiré su precioso ritual, nunca dejen de visitar París ya que ciertamente puedo decir que es una de las ciudades más bellas del mundo.  Salud!